Juango Ospina y Gonzalo Bans.

Juango Ospina: «Como despacho se capta negocio a través de las redes sociales»

| 26 ABRIL 2021 | ACTUALIZADO: 27 ABRIL 2021 9:03

El desarrollo comercial de un despacho de abogados depende en buena medida de su reputación y del ‘boca a oreja’, pero también de su presencia digital. Internet se ha convertido hoy por hoy en el principal canal al que acuden las personas para buscar asesoramiento legal. Y dentro de lo competitivo que resulta este entorno, determinadas plataformas permiten llegar a potenciales clientes de forma más o menos efectiva.

Al margen de una página web corporativa que sirva como tarjeta de presentación, los despachos han encontrado en las redes sociales una vía para interactuar con nuevas audiencias. Y en ocasiones para generar oportunidades de negocio. Su repercusión en el marketing jurídico y de otras facetas de esta disciplina centraron el último programa del Foro de la Comunicación.

«Se capta negocio a través de las redes sociales, eso es irrefutable», aseguró Juango Ospina, fundador de la firma Ospina Abogados. Este experto penalista reconoció ante los micrófonos de DIRCOMFIDENCIAL que las redes más fuertes a la hora de llegar a nuevos clientes son Linkedin e Instagram.

Ospina destacó las posibilidades que, como abogado, se abren para conectar desde sus propias cuentas de redes sociales. «Desde un punto de vista de la comunicación, hemos llegado a la convicción de que la gente sigue a sus iguales, por eso tenemos más seguidores en las cuentas personales que en las profesionales». De hecho, las conversaciones para recibir casos jurídicos suele a través de las primeras.

«Lo que intentamos hacer desde las cuentas personales es transmitir una percepción adecuada de la persona, ese branding personal. Hay que buscar un equilibrio entre lo que es real y humano y lo que es profesional, porque si sólo compartes cosas jurídicas nunca vas a llegar a la audiencia», añadió al respecto. Una apuesta que desde el despacho refuerzan invirtiendo en Google AdWords.

Debajo de toda esta estrategia de marketing subyace el dominio del ejercicio del derecho.

Lógicamente, cualquier forma de contacto en este sentido viene precedida por la imagen del propio despacho, así como la de sus profesionales. Debajo de toda esta estrategia de marketing subyace el dominio del ejercicio del derecho y, más concretamente, del área de práctica. «Primordialmente tenemos que tener un conocimiento  sólido de la ley para poder adelantarnos a las necesidades de nuestros clientes. Luego la cuestión sería cómo transmitir esa información al mercado, y ahí se abre un abanico de oportunidades»

Además, el nombre de un despacho de abogados se construye sobre la confianza, que puede trabajarse desde las herramientas de marketing. «Si no hay clientes no vas a poder demostrar que eres un buen abogado, y si no lo demuestras no vas a poder captarlos», señaló este experto. Y eso se consigue combinando prudentemente el ejercicio de la profesión con la promoción del despacho.

«El abogado gestor tiene que captar negocio, pero también buscar ese equilibrio de no perder la coordinación constante de sus expedientes, y aquellos abogados que no lo hacen terminan desvirtuando la esencia de la abogacía». En el caso de Ospina Abogados este equilibrio está entre la prestación de unos servicios «hiperespecializados» y una presencia controlada en medios de comunicación. Ello en plena etapa de crecimiento que sitúa a la firma ante el reto de «mejorar y diversificar la comunicación de las distintas áreas que se recogen en el derecho penal».

No obstante, Ospina considera que es difícil medir de manera directa las apariciones mediáticas. «No sé cuantificar la presencia en medios y no considero que haya un retorno directo de clientes de mi presencia en platós, aunque no no puedo negar que ha habido negocio que ha venido derivado».