Meta preparó una estrategia para obstaculizar a las autoridades en la detección de anuncios ilegales

viernes 02 de enero del 2026

Actualizado el 07/01/2026 08:06

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La atención creciente de los reguladores japoneses sobre el flujo de campañas fraudulentas en plataformas de Meta hizo temer a la compañía que le obligara a verificar la identidad de todos los anunciantes. Y para evitar ese escenario, que reduciría los anuncios problemáticos pero también la facturación publicitaria, optó por hacerlos menos evidentes y expandió al resto del mundo esa estrategia.

Eso es lo que refleja documentación interna de la compañía de los últimos cuatro años a la que ha tenido acceso Reuters. En ella ya se venía reflejando el aumento significativo de campañas ilegales a nivel global, y en Japón la compañía decidió incidir en su biblioteca de anuncios para crear una sensación favorable a sus intereses.

Con ese objetivo los trabajadores involucrados primero identificaron los términos de búsqueda y nombres de personajes famosos más utilizados para detectar los fraudes. Y después fue eliminando las campañas que aparecían, de forma que la «percepción de prevalencia» fuera menor entre quienes las buscaran.

El plan resultó exitoso en la medida en que en pocos meses las búsquedas de palabras y nombres más frecuentes en ese tipo de anuncios no devolvían ningún resultado. Eso sirvió para que el contenido problemático quedara por debajo del radar de «reguladores, investigadores y periodistas», según se indica en los documentos.

Ahí se añade además que en una entrevista el parlamentario Takayuki Kobayashi felicitó a la compañía por esa mejora aparente. Y en ese contexto el Gobierno japonés nunca obligó a Meta a imponer la identificación / verificación de sus anunciantes que la compañía temía. En vista del resultado, y para evitar riesgos similares, la compañía decidió extender al resto del mundo esa práctica.

A preguntas de Reuters, un protavoz del gigante de la web social descarta que ese sea un ejercicio cosmético. Pero en los documentos obtenidos se habla de que un eventual escenario de verificación de todos los anunciantes sería un «cisne negro», un término usado para definir un evento tan catastrófico como improbable, y que la nueva estrategia para evitarlo estaba dando resultado.

La publicidad vinculada a engaños no ha dejado de crecer en plataformas en los últimos años, impulsada por la ausencia de rastro de pagos con criptomonedas o las capacidades de las herramientas de inteligencia artificial generativa. Y en ese contexto Facebook e Instagram son entornos clave, como ya demostró una investigación previa de Reuters sobre este tipo de campañas en el mercado chino.