La agencia Reuters ha publicado en su web y en YouTube su primera pieza documental, titulada Death in Darfur: 3 days of horror caught on camera. Ese movimiento se enmarca en su estrategia para trasladar investigaciones a formatos audiovisuales y llegar a audiencias cada vez menos predispuestas a consumir piezas largas en texto.
Esta primera incursión dura 28 minutos y sitúa al espectador en Al-Fashir, último gran bastión del ejército sudanés en Darfur hasta octubre de 2025, durante la toma de la ciudad por el grupo paramilitar denominado Fuerzas de Apoyo Rápido de Sudán tras un asedio de 18 meses. El documental se apoya en vídeos grabados por los propios combatientes, testimonios de supervivientes y material verificado para reconstruir un escenario de cruda violencia.
El trabajo resultante surge del interés de «tender un puente» entre las dos grandes fortalezas de la agencia, según señaló recientemente a Press Gazette Suzanne Vanhooymissen, primera editora de investigaciones documentales de la agencia. Es decir, combinar la tradicional potencia editorial en investigaciones escritas con apoyo de gráficos y tratamiento visual con su gran infraestructura global de vídeo.
La iniciativa responde a la necesidad de adaptar las historias a una parte creciente de la audiencia potencial de Reuters, que prefiere los contenidos audiovisuales a los contenidos escritos. La incidencia de plataformas como YouTube, TikTok o Instagram es crucial para explicar la evolución de ese hábito, y la primera es el entorno clave sobre el que la agencia quiere construir una oferta de investigaciones en vídeo.
La agencia inaugura una estrategia de producción audiovisual encaminada a alcanzar a usuarios con menor predisposición a consumir investigaciones en texto.
Además, la producción audiovisual con salida en ese tipo de servicios es compatible con el muro de pago que Reuters levantó en su web en octubre de 2024, con tres años de retraso debido a disputas con la propietaria de la Bolsa de Londres (LSEG). Las piezas en vídeo pueden generar ingresos por sí mismas, así como servir de reclamo para la marca y posible atractivo para nuevos suscriptores.
Todo ello en paralelo a las oportunidades de negocio que está abriendo la inteligencia artificial para la agencia. En octubre de 2024 firmó con Meta su primer acuerdo para que sus contenidos puedan usarse en la elaboración de respuestas por parte de su bot conversacional.













