Sports Illustrated

Sports Illustrated desata la controversia por el uso de perfiles falsos de autores generados por inteligencia artificial

| 1 DICIEMBRE 2023 | ACTUALIZADO: 4 DICIEMBRE 2023 8:32

El debate general sobre la utilización de inteligencia artificial generativa en medios ha alcanzado un nuevo hito con el descubrimiento de que la veterana revista Sports Illustrated ha estado publicando recientemente contenidos atribuidos a autores que no existen. Todos ellos habrían sido creados mediante esa tecnología, igual que una parte incierta de los artículos que firman, según un análisis de la publicación especializada Futurism.

La compañía editora de la revista atribuye esos contenidos a un proveedor externo que no habría revelado su origen y asegura que ha rescindido su contrato con él.

Una persona conocedora de los entresijos de la operativa le ha confirmado la existencia de “un montón” de perfiles de ese tipo, dotados de imágenes creadas mediante una aplicación dedicada a vender fotos que recrean primeros planos de personas inventadas. Las descripciones profesionales que las acompañan son muy genéricas y en los artículos asociados se pueden detectar estilos de escritura identificables con el resultado que ofrece actualmente la inteligencia artificial generativa. La prevalencia de esa producción ha sido igualmente constatada a Futurism por una segunda fuente cercana a la situación.

En todo caso ese rastro ha desaparecido justo después de que la publicación se dirigiera al grupo editor The Arena Group al que pertenece Sports Illustrated para recabar más información. En un primer momento no hubo respuesta, pero después de que Futurism difundiera el artículo en el que explicaba la anomalía lanzó un comunicado en el que atribuía el problema a un proveedor externo llamado AdVon. Según esa explicación, piezas variadas de esa empresa se venían publicando en diferentes webs del grupo bajo la garantía de que eran escritas y editadas por humanos, pero The Arena Group no sabía que utilizaban seudónimos en algunos artículos para proteger la privacidad del autor. Como consecuencia de la repercusión negativa, y con una investigación interna en marcha, ha decidido rescindir su contrato.

Este caso se une a otros en los que Futurism ha detectado el uso de inteligencia artificial generativa para publicar contenido que a menudo resulta problemático o de baja calidad. Previamente lo había descubierto en CNET y Bankrate, dos cabeceras del editor Red Ventures que vagamente revelaban el origen de contenidos que además mostraban errores factuales e incluso plagios. La tendencia de reducción de costes humanos mediante automatización también ha llevado a G/O Media a desmantelar la redacción de la versión en castellano de Gizmodo y publicar en su lugar versiones traducidas con poca exactitud de piezas originales en inglés. BuzzFeed o Gannett son otras compañías que están experimentando con esa tecnología, también con resultados mediocres.