La historia reciente de la economía del ladrillo en España ofrece una ambivalente lectura colectiva. Esta industria cimentó en los 90 su época de máximo esplendor, llegando a amarrar a cerca de una quinta parte del PIB.
Una euforia sectorial que, sin embargo, se desplomó por completo a principios del presente siglo con el estallido de la burbuja inmobiliaria, uno de los detonantes más alarmantes de la crisis de 2007.
Reconocidos empresarios del ladrillo atestiguaron aquel inesperado giro del entusiasmo al pesimismo. Una evolución que sufre el personaje que ha retratado Juan Francisco Polo en su última novela.
Celestino: la vida mal contada de un empresario de éxito, relata la historia de Celestino Torres, “un hombre hecho a sí mismo” que pasa de convertirse en una de las principales fortunas del país mediante la promoción inmobiliaria, a padecer las críticas consecuencias de la tormenta financiera.
Polo, autor de otros ensayos y novelas, explica a DIRCOMFIDENCIAL que para escribir esta obra se inspiró en sus notas profesionales como asesor de comunicación de empresarios de la promoción inmobiliaria y la construcción, primero en consultoría (Burson-Marsteller y LLYC, entre 1994 y 2009), y más adelante como director de Comunicación de Ferrovial (2009-2023).
En su opinión, “el auge y caída de la economía del ladrillo tienen un sustrato literario muy notable”. “Me pareció un tema muy interesante porque reflejaba un momento muy singular en la sociedad española y de muchos empresarios relacionados con la política, el deporte y medios de comunicación, que tras acumular grandes fortunas se arruinaron”.
Pese a las críticas que arrastra el sector, el autor reivindica el papel que desempeña esta industria. “En opinión de muchos españoles, estos empresarios están demonizados. Sin ocultar los aspectos que puedan contribuir a esa idea, también los defiendo. Son empresarios que elevaron una época dorada de la vida española y que hoy podrían ser solución a la actual crisis de vivienda”, recalca.
El autor aclara que el personaje principal de la novela, “un hombre que vino de la nada, que como otros muchos, contó con apoyo de créditos financieros”, responde a un perfil de empresario propio de hace unos 20 años, que “hoy no abunda en España”.
Como experto en comunicación y reputación, Polo responde que durante la crisis financiera hubiera recomendado al protagonista de su novela “sacar el paraguas, aguantar el chaparrón, cerrar la puerta y ponerse a trabajar para salir adelante, pero alejado en la medida de lo posible de los focos de la noticia”.
El autor califica la publicación de “novela periodística”, con la que ha intentado “dar un ritmo ágil, con frases cortas y sencillas”. Su amigo, el periodista José Antonio Zarzalejos, firma como prologuista las primeras páginas de la obra.
Próximos proyectos literarios
La faceta de Polo como escritor no pone aquí su punto final. El profesional, galardonado este año con un Premio de la Comunicación de DIRCOMFIDENCIAL por su trayectoria, anuncia que tiene en el cajón dos novelas terminadas -con estructuras narrativas y temáticas distintas a Celestino-, y está ultimando otra, cuyas publicaciones están previstas para los próximos años.













