El regulador francés que vela por la competencia, Autorité de la concurrence, ha impuesto a Apple una sanción de 150 millones de euros tras una investigación sobre sus prácticas de privacidad en aplicaciones.
En concreto, considera que la implementación del sistema denominado App Tracking Transparency (ATT) desde 2021 «no es ni necesario ni proporcionado para el objetivo de proteger datos personales».
Esa iniciativa se basa en que los desarrolladores deben mostrar un mensaje en el que se les pide permiso a los usuarios para seguir su actividad a través de diferentes aplicaciones, algo que en primera instancia supuso un golpe específico para los ingresos de Meta y otras plataformas. Autorité de la concurrence considera que el hecho de que Apple no imponga las mismas restricciones a sus propias aplicaciones es un desequilibrio de la competencia.
Además, el regulador sostiene que ese sistema penaliza a los creadores más pequeños, ya que son los que más dependen de la recogida de datos de terceros para que su negocio funcione.
Ante eso, Apple ha indicado su «decepción con la decisión», pero también ha remarcado que el organismo francés «no ha pedido ningún cambio específico sobre ATT».
El regulador de competencia cree que el sistema App Tracking Transparency (ATT) crea desigualdades que afectan especialmente a pequeños desarrolladores.
Los que sí solicitan su «suspensión inmediata» son los demandantes. El grupo de asociaciones de anunciantes que presentó en primer término la queja considera que sus integrantes se han visto perjudicados por la iniciativa, que por otro lado el regulador francés no considera «problemática» en esencia. El debate está en su aplicación, que cree que es «abusiva dentro del significado de la ley de competencia».
En todo caso, esta decisión tiene un trasfondo más delicado en un contexto de amenazas de elevar aranceles por parte de Donald Trump. El presidente de EEUU se ha mostrado abiertamente crítico sobre las multas a gigantes tecnológicos en la Unión Europea y de hecho las considera una forma de imposición injusta sobre modelos de negocio exitosos.
Ya en febrero indicó en un documento interno que evaluará posibles represalias para contrarrestar «impuestos sobre servicios digitales, multas, prácticas y políticas que gobiernos extranjeros hagan recaer sobre compañías de EEUU».
Esas advertencias habrían hecho mella en la Comisión Europea hasta el punto de limitar las esperadas sanciones sobre Apple y Meta en base a su incumplimiento de la Directiva de Mercados Digitales, según Financial Times.













