Mark Zuckerberg y otros ejecutivos actuales o pasados de Meta evitarán dar explicaciones ante la juez Kathleen McCormick del Tribunal de Equidad de Delaware sobre la crisis generada por Cambridge Analytica en 2018. Un acuerdo con los accionistas que demandaron en 2018 a varios miembros de su consejo de administración ha zanjado el juicio en su segundo día.
Los demandantes iniciaron el proceso porque consideraron que los máximos responsables de la compañía no velaron por la seguridad de los datos de sus usuarios, lo que abrió la puerta a que la firma británica pudiera acceder a los datos de millones de ellos. Además, les reclamaban sobre el pago de una multa de 5.000 millones de dólares que protegía a Zuckerberg de responsabilidad personal.
Según el texto de la demanda, los miembros del consejo de Meta no impidieron que violara una orden emitida por la Comisión Federal de Comercio (FTC) en 2012. En ella se establecían límites a sus prácticas vinculadas a compartir datos de usuarios. Por ello los accionistas personados pedían hasta 8.000 millones de dólares en daños y perjuicios.
Finalmente, ese proceso ha durado un solo día de los ocho previstos. Se inició el 16 de julio y en su única jornada ofrecieron testimonio un profesor de derecho, un profesor de ciencias de la computación y el demandado Jeffrey Zients.
Este último fue miembro del Consejo entre 2018 y 2020, y declaró ante el juez que había estado de acuerdo en proteger a Zuckerberg de su responsabilidad personal en el caso para mantenerlo como consejero delegado. Su comparecencia estaba prevista para la semana que viene, mientras que la exdirectora de Operaciones, Sheryl Sandberg, y el inversor inicial Marc Andreesen lo iban a hacer justo el día en el que se cerró el acuerdo.
La compañía ha evitado así la declaración de su consejero delegado Mark Zuckerberg y la exdirectora de Operaciones Sheryl Sandberg.
Esta solución ha alejado en principio la amenaza de Meta de abandonar su registro en Delaware para cambiarlo por Texas. Tanto esa compañía como otras han mostrado su malestar sobre lo receptiva que es allí la Justicia especializada en empresas ante demandas como la que acaba de zanjar, a diferencia de lo que sucede en el estado al que por ejemplo Elon Musk ha ido desplazando algunas de sus empresas por ese mismo motivo.
El escándalo de Cambridge Analytica implicó la recolección y uso indebido de datos personales de alrededor de 87 millones de usuarios de Facebook sin que ofrecieran su consentimiento. Esa información, obtenida a través de una aplicación llamada This Is Your Digital Life que creó un académico, fue usada para orientar publicidad política con fines manipulativos durante el Brexit y las elecciones presidenciales de 2016 en EEUU.










