De entre los 100 creadores y canales más vistos de YouTube, más de la mitad tiene en la televisión su dispositivo más relevante de consumo. Así lo acaba de indicar la plataforma, que apuntala así la tendencia por la que ese aparato es desde principios del año pasado el principal entorno de visualización de sus contenidos en EEUU.
En ese mercado en concreto se ha convertido en uno de los principales distribuidores de emisiones televisivas, lo que ayuda a explicar que en julio de este año registrara la cifra récord del 14,2% de todo el tiempo dedicado a verlas por parte de estadounidenses. YouTube se ha convertido en un rival para operadores de televisión en línea, por cable y también de vídeo bajo demanda, como demuestra su rivalidad con Netflix.
Los creadores con mayor audiencia consolidan valores de producción tradicionalmente asociados a la televisión convencional para adaptarse a la tendencia.
Todo ello supone que la plataforma compite en una categoría diferente a la de plataformas como TikTok, Instagram o Facebook, con las que se disputa tiempo de consumo de vídeos cortos. Sobre todo porque la mayor parte del contenido visualizado en YouTube a través de televisores se corresponde con el trabajo de creadores, y no de cadenas tradicionales que suben su contenido a la plataforma para obtener repercusión y monetización.
En ese contexto los propios youtubers están adaptando los vídeos que generan, lo que redunda en un círculo virtuoso para el servicio: cuanto más se ve YouTube en televisiones, más rentable resulta hacer contenido largo y de calidad, con lo que se invierte más en mejorarlo de cara a que funcione mejor, y eso tiene la consecuencia del repunte de consumo.
De ahí que Neal Mohan, consejero delegado de la plataforma, acostumbre a decir en los últimos tiempos que los creadores se están convirtiendo en los nuevos estudios. De hecho en su carta a esa comunidad de este año habla precisamente de que esas figuras están comprando instalaciones que ya tienen dimensiones comparables a estudios profesionales, y están produciendo programas con valores de producción asimilables a la televisión.
En todo caso, no es solo el contenido largo el que está haciendo que YouTube reúna durante más tiempo a más usuarios delante de los televisores. Si se ven más de 1.000 millones de horas diarias de la plataforma en esos dispositivos en todo el mundo, en mayo Mohan señaló que ya se consumen más de 2.000 millones de horas mensuales de su formato de vídeo corto Shorts en ellos.
De hecho está en auge el formato de los microdramas, ficciones audiovisuales de entregas muy breves que solo en el primer semestre superaron los 6.500 millones de visualizaciones. A pesar de que están concebidos para verse en el móvil, sus reproducciones en televisores aumentaron más del 90% de un año para otro.
En base a estas cifras YouTube aspira a atraer cada vez más presupuestos publicitarios dedicados a emisoras tradicionales. Y por ello está incidiendo ante anunciantes y agencias en que ya es un competidor televisivo más, sobre la base de hitos como su acuerdo con FIFA para emitir partidos del pasado Mundial de EEUU, Canadá y México.












