Un jurado de Nuevo México ha declarado a Meta culpable de violar la ley estatal de prácticas injustas en relación con daños a menores. En concreto ha dado por probado que sabía que sus productos perjudicaban a ese tipo de usuarios, que ignoró advertencias internas y de expertos al respecto, y que además engañó al público sobre los riesgos reales a los que están sometidos los usuarios de sus plataformas.
La histórica decisión, que supone la primera derrota del gigante de la web social en una causa vinculada a los eventuales efectos negativos de sus plataformas sobre menores, abre las puertas a una posible oleada de procesos similares. Todo ello en base a que por primera vez una compañía tecnológica es condenada por cómo está diseñada más que por ser responsable legalmente de lo que sucede en ella.
El caso surgió de una investigación encubierta en 2023 en la que investigadores estatales crearon cuentas señuelo en Facebook e Instagram para hacerse pasar por usuarios menores de 14 años. Empezaron a recibir contactos sexualmente explícitos de hombres que tenían intención de mantener relaciones con esos supuestos niños, con resultado de varias detenciones en mayo de 2024.
Esa operativa ha servido como base para acreditar ante el jurado las acusaciones formuladas por Raúl Torrez, fiscal general de Nuevo México. En ese proceso también ha recabado testimonios de personal interno y expertos externos en seguridad infantil que han explicado que alertaron repetidamente a la compañía sobre los riesgos. Mayoritariamente fueron ignorados.
Entre los primeros destaca el de Arturo Béjar, líder de ingeniería y producto en Meta entre 2009 y 2015, que explicó que las mismas capacidades de segmentación publicitaria de sus plataformas podían servir a los intereses de depredadores sexuales: «El producto es muy bueno para conectar a las personas con intereses, y si tu interés son las niñas pequeñas, será realmente bueno para conectarte con ellas«.
Ahora queda una segunda fase en la que se dirimirán las peticiones por daños, que podrían resultar en más sanciones, pero sobre todo podrían derivar en cambios forzosos en las plataformas de Meta. Es decir, posibles requisitos de verificación de edad y protecciones suplementarias para menores.
En paralelo tanto Meta como Google han sido condenados a pagar tres millones de dólares a una mujer de California de 20 años que aseguraba que se volvió adicta a las redes sociales cuando era niña y por ello sufrió posteriormente problemas de salud. Facebook, Instagram y YouTube no eran las únicas plataformas señaladas en la causa inicial, pero TikTok y Snapchat alcanzaron sendos acuerdos privados con la demandante.










