Desde julio Netflix integra los canales lineales y de contenido bajo demanda de TF1 en Francia, y los buenos resultados preliminares de esa alianza invitan a estudiar otras acciones similares. Así lo indicaba el consejero delegado, Greg Peters, en la presentación de resultados del segundo trimestre, y ahora fuentes internas revelan a The New York Times que hay conversaciones internas sobre dar entrada a rivales directos como Peacock o Fox One.
Ese posible movimiento va en línea con que YouTube incorporará a Peacock dentro de su servicio Premium el año que viene o con el negocio creciente de Roku como intermediario para potenciar la contratación de servicios de terceros. En todos esos casos el referente inmediato es Amazon, que lleva años trabajando en que Prime Video no solo sea un servicio de streaming, sino la interfaz desde la que el usuario consume todo el vídeo premium.
De hecho, en EEUU esa plataforma ofrece más de 100 suscripciones a servicios de terceros, así como acceso a más de 900 canales de explotación gratuita con publicidad. Todos ellos se pueden contratar y pagar desde la cuenta de Amazon del usuario, así como verlos desde la aplicación de Prime Video y cancelarlos desde allí. Eso reduce la fricción de la contratación para esos servicios en la medida en que Amazon ya tiene la tarjeta del usuario.
El principal actor del streaming está satisfecho con su alianza con TF1 en Francia y sopesa seguir los pasos de Prime Video como agregador de más canales.
El mejor ejemplo del valor que aporta ese modelo lo ofrece HBO Max. Su matriz WarnerMedia lo retiró en septiembre de 2021 con la intención de controlar directamente la relación con el cliente y sus datos, pero afrontó un un coste considerable. Según estimaciones de Antenna, HBO Max perdió unos 5,1 millones de suscriptores con ese movimiento, y recuperó en tres meses otros tres millones cuando regresó a Amazon en diciembre de 2022.
En ese contexto Netflix se estaría planteando imitar ese esquema en alguna medida, ya sea actuando como distribuidor de terceros o integrando directamente parte de su catálogo dentro de la experiencia que ofrece su plataforma. Prime Video combina ambas posibilidades al integrar en su búsqueda y otras funcionalidades de descubrimiento el contenido de sus canales agregados, con comisión variable sobre la suscripción que tramita.
En la práctica esa operativa imita el modelo tradicional de operadores de televisión por cable, que precisamente llevan años perdiendo clientes debido a la fuga al streaming. La constante subida de precios y la dispersión del contenido entre distintos servicios han alumbrado una fase de paquetización entre plataformas rivales, una estrategia para convencer a clientes sensibles al precio que convive con los planes con anuncios.













