El beneficio operativo de los servicios de streaming de Disney se incrementó en hasta un 72% en el último trimestre de 2025 hasta alcanzar los 450 millones de dólares, muy por encima de lo esperado por la compañía y el mercado. Esta evolución positiva es, entre otras cosas, fruto de una combinación de aumento de precios con una caída de cancelaciones gracias a los paquetes que reúnen Disney+, Hulu y ESPN.
Esa última estrategia también apela a nuevos clientes y contribuyó a que los ingresos totales por suscripciones a esas plataformas crecieran un 13%. La tendencia positiva del streaming es crucial en la medida en que el beneficio operativo del resto de negocios encajados en la división de entretenimiento registró un golpe del 55% en conjunto, hasta los 650 millones de dólares.
Y el área de deportes acreditó una caída del 23% en esa métrica debido en parte al apagón de 15 días de ESPN en YouTube TV con lucro cesante de 110 millones de dólares, hasta que hubo entendimiento. Esa emisora deportiva es la protagonista del nuevo acuerdo que Disney ha cerrado con la liga de fútbol americano (NFL), que se hace con un 10% de sus acciones sobre un valor estimado de 30.000 millones.
A cambio, ESPN se ha quedado con NFL Network, que se integrará en su servicio de straming, y el canal Redzone, que se unirá al porfolio de activos en línea de su matriz. Además, Disney fusionará su producto de liga fantástica con el del propio campeonato y dispondrá de más partidos que antes para emitir.
Las plataformas de vídeo bajo demanda impulsaron la división de entretenimiento en un contexto de caída de rentabilidad en el resto de activos.
Al margen de eso, el trimestre fue positivo para el gigante de los contenidos, con grandes éxitos de taquilla como ‘Zootrópolis 2’ o ‘Avatar’, y también gracias a los 10.000 millones de dólares facturados por la división de experiencias. En general, Disney mejoró en un 5% sus resultados del año anterior para alcanzar los 26.000 millones y su beneficio antes de impuestos se mantuvo en niveles similares, con 3.693 millones.
Ese es el legado que el consejero delegado, Bob Iger, dejará a quien le reemplace, y todo parece indicar que ese relevo se producirá pronto. El actual primer ejecutivo no quiere completar este año al frente de la compañía, pero sí se ha comprometido a acompañar a su sustituto durante los primeros meses. Lo previsto es que el consejo de administración de la compañía comunique el nombre en los próximos días.











