Un número indeterminado de empleados de Disney, cientos según medios especializados, está perdiendo su empleo en los últimos días. El gigante del entretenimiento atribuye las nuevas bajas forzosas a una «evaluación continua» de su estructura, con impacto desigual y por diferentes motivos en divisiones como ESPN o Pixar.
La primera de ellas está integrando activos mediáticos de la liga de fútbol americana (NFL), como parte del acuerdo por el que ese campeonato adquirió un 10% de ESPN a principios de año. Y en ese proceso ha detectado duplicidades inevitables en la cobertura de esa competición que está resolviendo con despidos, tal y como ha explicado en un memo interno su presidente, Jimmy Pitaro.
De ahí las salidas de presentadores conocidos en EEUU y numerosos profesionales que operan detrás de las cámaras o en propiedades digitales. Todo ello como consecuencia de que NFL haya pasado de ser un proveedor de derechos a un socio accionista estratégico para la división deportiva de Disney.
En el caso de Pixar los despidos se corresponden con la reducción de nuevos proyectos y por ello los recortes se concentran en las áreas de producción y operaciones. Disney incrementó su caudal de películas durante la pandemia para alimentar Disney+, pero el expresidente Bob Iger reconoció después que esa estrategia resultó perjudicial porque acostumbró al público a esperar esas producciones en streaming en lugar de ir a verlas a los cines.
Por tanto, ahora el afamado estudio de animación necesita menos personas de manera estable porque vuelve a hacer menos producciones que sean más relevantes, con intención de recuperar su posición en taquilla. Sus últimas películas han tenido resultados desiguales en cines, desde el éxito de Toy Story 5 o Inside Out 2 al resultado discreto de Hoppers o Elemental, pasando por el fracaso de Elio o Lightyear.
La compañía aplica reestructuraciones particulares a sus divisiones en un contexto de cambios para todas ellas.
Otras divisiones de Disney se han visto afectadas por los despidos mencionados como parte de reestructuraciones particulares. National Geographic lleva años en retroceso como canal de televisión convencional y gran parte de su consumo se ha desplazado al streaming, con la consecuencia de la reducción paulatina de estructuras creadas para emisiones por cable.
El gigante del entretenimiento está convirtiéndose así en una empresa de perímetro más pequeño con el objetivo de ser más rentable. Y para lograrlo está ajustando la producción audiovisual e integrando negocios para generar sinergias y eliminar duplicidades, así como concentrando la inversión en los activos con mayores posibilidades de retorno. Entre ellos, las grandes franquicias, los parques temáticos y el deporte en directo.











