En torno al 35% de los 507 trabajadores de BuzzFeed perderá su empleo en los próximos días, según documentación registrada ante la comisión de bolsa y mercados de EEUU (SEC). Esta reducción de plantilla ha sido anunciada apenas dos meses después de que el empresario Byron Allen tomara el control de la compañía y afectará a unos 180 empleados de BuzzFeed, HuffPost y Tasty, sus principales cabeceras.
Según se lee en el documento entregado, la dirección ha optado por esta gran reestructuración para reducir costes, simplificar la organización y encaminar BuzzFeed hacia la rentabilidad. La compañía prevé asumir entre 6,5 y 8,5 millones de dólares en costes asociados a estos despidos, pero calcula ahorros anuales de entre 29 y 32 millones de dólares a posteriori.
El plan de Allen para reflotar BuzzFeed pasa por explotar sus propiedades en vídeo, televisión en streaming gratuito y contenidos digitales apoyados en inteligencia artificial. Para todo ello considera que la plantilla de la compañía era excesiva, especialmente en un contexto de pérdidas.
Byron Allen anuncia en torno a 180 bajas forzosas apenas dos meses después de hacerse con el control de la compañía.
BuzzFeed ha venido registrando en los últimos años una caída sustancial de ingresos publicitarios, con pérdidas recurrentes que de hecho hicieron que llegara a comunicar la posibilidad de no sobrevivir más allá de unos meses si no llegaba nuevo capital. Eso explica su pobre rendimiento en bolsa y la amenaza permanente del indicador de excluirla de cotización.
En ese escenario, Allen tomó el control de la empresa mediante una operación valorada en 120 millones de dólares, que le convirtió en accionista mayoritario, presidente y consejero delegado. Este último cargo lo venía ocupando el fundador Jonah Peretti que pasó a desempeñar un nuevo rol dedicado a trabajar en la estrategia de inteligencia artificial de la compañía.
El medio viral por excelencia, también ejemplo de la era del capital riesgo inyectado en medios de EEUU, ha tenido que cambiar el paso en los últimos tiempos con la caída del tráfico de plataformas. Su espectacular rendimiento en Facebook en concreto cayó en picado en cuanto esa red social empezó a restar visibilidad a los enlaces de medios para favorecer contenido personal y después piezas audiovisuales.
Eso ha ido mermando de forma significativa su explotación comercial, que también se ha visto afectada por la caída de clics procedentes de búsquedas. El auge de las respuestas automatizadas en Google y otros actores de ese ecosistema es otra de las claves para entender el viraje que Allen quiere impulsar hacia el multimedia.













