El gigante televisivo Fox ha anunciado la adquisición de Roku, del que ya fue copropietario entre 2013 y 2020, por unos 22.000 millones de dólares. A falta de que accionistas y reguladores aprueben la operación, con cierre previsto en el primer semestre del año que viene, la compañía compradora hace así un movimiento clave para consolidar su negocio de televisión conectada.
De hecho, esa operación introduciría en su perímetro una plataforma presente en más de 100 millones de hogares que además dispone de sistema operativo propio, datos de primera mano y una capa publicitaria relevante. Eso equivale a que Fox ganaría escala significativa en televisión conectada y tendría acceso a capacidades de segmentación y medición muy superiores a las actuales.
Todo ello le otorgaría una posición relevante en ese mercado porque el control de la interfaz y la relación directa con el hogar que consume los contenidos es clave para la explotación publicitaria en el streaming. Fox dispondría así de toda una infraestructura de televisión conectada que actualmente se completa con el popular Roku Channel, uno de los servicios de streaming gratuitos con publicidad más importantes de EEUU.
El comprador ya es propietario de otro actor destacado de ese segmento FAST, Tubi, y en conjunto ambos sumaban en marzo un 5,2% del consumo total de streaming en ese mercado, según Nielsen. De hecho la adquisición de ese servicio fue el motivo de la venta de las participaciones que el gigante televisivo tenía en Roku desde 2013.
Fox se desprendió del 5% aproximado de acciones que mantenía en ese proyecto después de que saliera a bolsa en septiembre de 2017, aunque previamente llegó a ser propietaria de alrededor de un 7%. Con esos fondos financió en gran parte el desembolso de 440 millones de dólares por Tubi en abril de 2020.
Si reguladores y accionistas no se oponen, el gigante televisivo adquirirá infraestructura clave para la monetización publicitaria de vídeo bajo demanda.
Roku nació en 2002 como fabricante de dispositivos para ver servicios de streaming en televisión y en sus primeros años estuvo muy vinculada a Netflix. Pero con los años se ha diversificado en cuatro patas que explican el interés de Fox y la revalorización de la compañía desde su salida a bolsa en un 430%, aunque actualmente cotice a la cuarta parte del precio por acción que llegó a alcanzar en febrero de 2021.
Por un lado, vende aparatos que se conectan a televisores para acceder a plataformas; por otro, dispone del popular Roku OS, el sistema operativo presente en muchos televisores inteligentes con el que controla interfaz, pantalla de inicio, búsqueda, recomendaciones, aplicaciones destacadas y parte del inventario publicitario; esto último forma parte de un negocio de plataforma comercial que en 2025 generó un 18% más, hasta los 4.145 millones de dólares; y finalmente Roku Channel, que venía compitiendo con Tubi.
Además, en agosto de 2025 la compañía lanzó un servicio denominado Howdy para usuarios dispuestos a pagar una pequeña cantidad a cambio de no recibir anuncios. Con esa incursión Roku tiene un pie en todos los segmentos del streaming.













