Buzzfeed

La alternativa de las SPAC pierde fuelle para los medios estadounidenses

| 6 JUNIO 2022 | ACTUALIZADO: 7 JUNIO 2022 8:18

La cancelación del acuerdo de fusión con una sociedad de propósito especial de adquisición (SPAC) para que Forbes empezara a cotizar a lo largo de este año marca un punto de inflexión en el uso de esa fórmula. Si a finales de 2020 parecía la opción más viable para consolidar el sector, ahora es mucho menos apetecible por la problemática experiencia de BuzzFeed, el mayor escrutinio de la Comisión de Bolsa y Valores de EEUU (SEC) y la frialdad creciente del mercado ante ese tipo de empresas.

El primer factor es el más evidente. BuzzFeed debutó con dificultades y los casi 10 dólares de salida de sus acciones se convirtieron pronto en menos de cuatro, en el contexto de acusaciones de fraude de empleados y antiguos trabajadores por la imposibilidad de vender sus participaciones. Las cifras de la compañía no han hecho mucho para mejorar la percepción de los analistas, con un último trimestre marcado por la pérdida de tracción entre sus usuarios y un gran aumento de las pérdidas.

Lo que a finales de 2020 parecía la mejor vía para financiar posibles compras de rivales ahora ha caído en desgracia por varios motivos.

Por otra parte, el endurecimiento de la normativa en torno a las SPAC por parte de la SEC ha afectado directamente a la banca de inversión, que está pausando eventuales salidas a bolsa bajo este sistema o incluso cancelando relaciones con clientes que lo usan. Todo ello debido a que en marzo de este año el organismo puso sobre la mesa una futura regulación que entraría en vigor probablemente a finales de este año y aumentaría la protección a los inversores con el aumento de la transparencia de estas operaciones, así como equiparándolas a las salidas normales a bolsa. Ese nuevo contexto reduce la ventaja competitiva de las SPAC frente al proceso tradicional.

Y por último las circunstancias macroeconómicas actuales influyen de forma decisiva en que el mercado haya perdido interés en este tipo de empresas, de rentabilidad incierta por el propio funcionamiento del sector. Eso explica que por ejemplo Vox Media descartara esa alternativa y optara por una compra normal de Group Nine, que en todo caso se iba a producir con valores muy por debajo de los que las sucesivas rondas de inversión de fondos y firmas de capital riesgo les habían proporcionado años antes.

El funcionamiento peculiar de las SPAC hace que los futuros accionistas de la sociedad resultante de la fusión no saben en realidad en qué van a invertir. Su dinero permanece bloqueado durante un tiempo limitado, normalmente un máximo de dos años, en el que la sociedad debe ejecutar la compra de otras empresas. De esta forma los diferentes actores del sector podrían obtener financiación que ya les negaban sus inversores tradicionales para poder asentar su posición a costa de adquirir a algún rival. Si al cabo del tiempo establecido no se produce ninguna operación, la SPAC se disuelve y se devuelve el dinero a los accionistas.