El desplome de un 14% en el beneficio operativo de las emisoras televisivas de Warner Bros Discovery (WBD) en el primer trimestre del año no ha tardado en sustanciarse en una reducción de plantilla.
Menos de un año después de su última ronda de despidos, el gigante de los contenidos ha forzado la baja de algo menos de 100 empleados, sobre todo vinculados al área de Discovery.
Así lo señalan medios especializados como Deadline y Variety, cuyas fuentes apuntan a una nueva vuelta de tuerca en busca de eficiencia para un negocio a la baja. Ese escenario explica la reciente reestructuración de WBD como matriz de dos divisiones separadas que engloban a estudios y streaming por un lado, y a activos televisivos por el otro.
En esa segunda pata afloran los mayores problemas, con una caída sostenida del consumo de las emisiones en línea y el retroceso en las suscripciones a televisión por cable. El deterioro de ese negocio supuso la devaluación de esas propiedades en hasta 9.100 millones de dólares en el segundo trimestre de 2024.
El peso negativo de esos activos afecta a las previsiones de la compañía y se sustancia en peores condiciones para financiarse. Hace unas semanas S&P Global Ratings redujo a «basura» la calificación crediticia de WBD por «el declive continuado de ingresos y flujo de caja en las operaciones de televisión en línea» que le hizo reducir expectativas para 2025-2026.
El conglomerado de entretenimiento prescinde de algo menos de 100 personas para buscar mayor eficiencia en su decreciente negocio televisivo tradicional.
En todo caso, la estrategia de WBD es de momento un paso intermedio frente a la que ha llevado a cabo Comcast, la matriz de su tradicional competidor NBCUniversal. Su decisión de segregar a una nueva compañía llamada Versant la mayor parte de sus activos televisivos persigue aislar su efecto negativo sobre la cotización del conglomerado.
Quien aún no ha seguido un camino similar es Disney, que acaba de anunciar una nueva tanda de cientos de despidos que también se centran sobre todo en su negocio televisivo. Esas tres compañías, junto con Paramount, muestran las dificultades de los gigantes de Hollywood que se expandieron al lucrativo ámbito de la televisión para reajustarse a un contexto en el que el streaming absorbe audiencia y publicidad.
La buena noticia tanto para WBD como para Disney es que sus negocios de vídeo bajo demanda ya están en beneficios. Y además su evolución en comparación la de los activos televisivos en cada caso apunta a que en relativamente poco tiempo podrían superarles en rentabilidad. Las versiones con publicidad son determinantes para apuntalar esa trayectoria al alza.











