Los creadores de podcast que operan en 34 mercados, España entre ellos, ya pueden activar un nuevo sistema de suscripciones bautizado como Memberships. Con él podrán cobrar una cuota recurrente a sus seguidores a cambio de ventajas exclusivas que van más allá del desbloqueo de episodios adicionales, que era lo que permitía hasta la fecha la plataforma.
Entre esas nuevas opciones está el acceso anticipado a nuevos programas o contenidos con menos publicidad, pero sobre todo diferentes niveles de suscripción que conllevan precios y beneficios distintos. Esto último hace que el nuevo modelo se asemeje mucho a Patreon.
Los creadores se quedarán con hasta el 90% de cada cuota, que los usuarios podrán activar en la página específica del podcast en Spotify y pagar a través de su web. De ese modo la plataforma elude una compra integrada en la aplicación y esquiva las comisiones de Google y Apple.
El modelo emula la estructura de precios y recompensas variables de Patreon para competir igualmente con las capacidades de monetización de YouTube.
Para acceder a este nuevo esquema de suscripciones los autores deberán tener un mínimo de tres episodios publicados y acreditar al menos 100 horas de consumo, además de 100 oyentes o espectadores. El podcast deberá estar alojado en Spotify for Creators o Megaphone, pero la compañía sueca permitirá igualmente conectar suscripciones gestionadas en servicios externos mediante Open Access.
Con este movimiento Spotify no solo entra a competir de forma directa con Patreon, también lo hace con YouTube. Esta última ofrece membresías de canal y otras herramientas de generación de ingresos para creadores, y es el gran actor en el consumo de podcast audiovisuales al que la compañía sueca quiere hacer frente.
De hecho hace algunas semanas Spotify amplió su programa de monetización de programas vinculados a vídeo Premium a varios mercados, entre ellos España. La combinación de esa funcionalidad con la recién presentada permite que un creador pueda eventualmente generar ingresos recurrentes en base a una audiencia relativamente pequeña pero fiel a través de publicidad, patrocinios y suscripciones.
La coexistencia de ambas alternativas permite diseñar estrategias en las que las audiencias gratuitas sean monetizadas mediante publicidad y las que están bajo suscripción reciban menos anuncios, como ya pasa por ejemplo con los planes con anuncios en servicios de streaming. Y a eso se le pueden sumar los patrocinios que los autores de los podcast puedan integrar por su cuenta en los programas.












