La historia reciente del periodismo global, y en particular en España, es un camino de crecientes encrucijadas que progresivamente han ido agravándose. Sobre los desafíos financieros y tecnológicos a los que las redacciones se han enfrentado en el último cuarto de siglo, se asienta el reto de la convivencia con las plataformas tecnológicas que ha emergido como uno de los mayores quebraderos periodísticos.
Buena parte del sector en España reclama en tromba a las empresas tecnológicas una revisión de los algoritmos que favorezcan el periodismo de calidad y mejorar los mecanismos de transparencia entre distintos agentes del ecosistema informativo. Este fue uno de los mensajes clave que ayer expusieron importantes cabeceras y editoras en el evento Observatorio de Medios, organizado por Fundación Haz y Ethosfera.
El CEO de Grupo Godó, Carlos Godó, considera que la intermediación de Meta y Google en el sector de la prensa “nos ha conducido a una posición de abuso y dominio de mercado”, con cerca de un 80% de la publicidad digital en sus manos, y sin responsabilidades legales de los contenidos que albergan.
«Meta y Google nos han conducido a una posición de abuso y dominio de mercado».
“Si las administraciones no intervienen, esa posición vendrá a ser más grave”, alertó. Sobre la IA, Godó propone que sus dueños respeten la propiedad intelectual y compensen a las cabeceras “de alguna manera”. “Alguna fórmula tiene que haber”.
Fernando Rodés, fundador y presidente de ISP y presidente del diario ARA, opinó que “no puede ser que la tecnología no ayude a los medios; más que ayudar, condiciona incluso editorialmente”. Este directivo añadió que “los algoritmos no pueden ir en contra del periodismo, porque esto trae como consecuencia que los medios estén muertos de hambre, aunque creo que esto va a acabar”. Rodés demandó más transparencia tanto por parte de las tecnológicas con sus algoritmos como de las redacciones, explicando a los lectores dónde emplean la IA.
“Los algoritmos tienen que ser trazables, responsables y transparentes”, señaló María Moya, CEO de Prodigioso Volcán, que considera que “al periodismo le hace falta creatividad, que es la que permite sacar partido a la tecnología”, y se inclina por mantener en el sector “un diálogo por una regulación más creativa y constructiva”.
«Los algoritmos no pueden ir en contra del periodismo, porque esto trae como consecuencia que los medios estén muertos de hambre».
En el rompecabezas algorítmico, la CEO de elDiario.es, Rosalía Lloret, defendió que el digital que encabeza ha apostado por “el periodismo de autor, muy vinculada a la actualidad, lo más artesanal y real posible, para distinguirse del contenido chatarra, y por canales de conexión lo más estrechos posible con la comunidad, sin intermediación de algoritmos”. En su caso, la transparencia la demanda en los criterios fijados por las administraciones para conceder ayudas públicas.
Sobre la vía de ingresos de la publicidad institucional también se refirió Fernando de Yarza, presidente de Henneo, quien mostró su rotunda oposición. “Mi escepticismo es total”, sentenció. El líder de la editora de 20 Minutos y Heraldo de Aragón considera que “la clave” de su grupo ha sido el regreso al “periodismo autentico y no polarizado”, impulsado por el carácter regional que les caracteriza.
Desinformación
Otro de los terrenos en los que se demandó transparencia fue en la rectificación por informaciones periodísticas, para generar mayor confianza y luchas contra la desinformación. La CEO de Maldita.es, Clara Jiménez Cruz, propone que los medios sean transparentes cuando editen sus noticias y refuercen autorregulaciones cuyo incumplimiento acarree sanciones como, por ejemplo, la prohibición de recibir financiación pública.
La información veraz, opina el presidente de la FAPE, Miguel Ángel Noceda, también la deben asegurar las fuentes periodísticas oficiales como los departamentos de Comunicación de las organizaciones. “La labor del dircom es enseñar a sus jefes a decir la verdad y no construir murallas chinas que no son transparentes. Muchas veces la información parte de una mentira que el periodista cree que es verdad”, lamenta.
«Ante el frenesí de la proliferación de canales, anunciantes decidieron llevar inversiones a plataformas de dudosa credibilidad»
Sobre ello, el Global Director of Public and Corporate Affairs and Communications de Cellnex, Nacho Jiménez Soler, defendió la necesidad de “ser conscientes de la corresponsabilidad” de los distintos agentes del ecosistema de la comunicación, como periodistas, políticos o anunciantes. Y sobre estos últimos, lamenta que “ante el frenesí de la proliferación de canales, decidieron llevar inversiones a plataformas de dudosa credibilidad, aunque ahí estaba la atención de la gente”.
“Hubo exceso de inversión donde no debería haber; y en ese frenesí, los medios de comunicación nos vendían a precio irrisorio el activo digital. Estamos en situación bastante difícil de salir y tenemos que hacer esfuerzo importante”, concluyó.













