Los editores han recibido una noticia probablemente mala y otra potencialmente buena en torno a Discover. En el primer caso se trata de la inclusión de contenido generado por creadores que operan en plataformas, lo que supondrá mucha competencia por la atención de los usuarios. Y en el otro la posibilidad de que estos hagan saber al servicio qué fuentes quieren ver más a menudo en su flujo de sugerencias, que abre opciones de fidelización.
El anuncio de Google con ambas novedades implica la conversión de Discover en un motor de descubrimiento de contenidos más amplio que hasta la fecha. La primera ampliación incluirá publicaciones de YouTube, X e Instagram, pero lo previsto es que esa gama siga creciendo.
Lo que no está claro es qué criterios va a usar la compañía para aflorar contenido de fuentes nuevas ajenas. No es el caso de YouTube, que gracias a la identidad consolidada de los usuarios en ambos servicios tiene ventaja a la hora de mostrar vídeos cortos (shorts) que resulten interesantes para los usuarios. Y además con esta nueva ventana de distribución el formato recibirá un nuevo espaldarazo de consumo y planificación.
La secuencia de novedades en torno al agregador de contenidos personalizados pone en jaque a medios muy dependientes de él.
La progresiva expansión al multimedia de Discover presenta a corto y medio plazo el riesgo ya conocido en otras plataformas de que se reduzca el tráfico que el servicio envía a terceros. Todo dependerá de la densidad de imágenes y vídeos cortos que proponga a sus usuarios a costa del espacio que antes ocupaban enlaces de medios.
Esa incertidumbre se une al eventual impacto del uso de Discover en escritorio, cuyo lanzamiento fue anunciado en abril sin fecha concreta. Y también a la incidencia de la posibilidad de seguir fuentes que Google ha anunciado, que en principio resulta atractiva para que algunos medios puedan estabilizar el tráfico que generan a partir de los usuarios de la aplicación que más consultan sus contenidos.
En próximas semanas empezarán a resolverse esas incógnitas, que en todo caso coinciden en el tiempo con el desplome de tráfico procedente de búsquedas de Google debido a sus resúmenes automatizados AI Overviews, en los que precisamente está incrustando ese formato también. Ya antes de esa caída el caudal que aporta Discover superaba en no pocos medios al que dirige el buscador, de ahí que estas novedades tengan en vilo a parte del sector.












