Los últimos resultados trimestrales de WPP presentados por Mark Read como consejero delegado han ahondado en su crisis. Entre abril y junio sus ingresos cayeron un 5,8% y un 4,3% si se tiene en cuenta la primera mitad del año. Y en ese mismo periodo su beneficio operativo se hundió un 48%.
Como consecuencia de estos resultados la compañía ha anunciado un plan de revisión estratégica del negocio que liderará Cindy Rose en cuanto asuma el liderazgo de WPP, a partir del 1 de noviembre. Y de momento ya se ha decidido reducir a la mitad el dividendo provisional en un contexto de declive de la acción hasta mínimos de hace 16 años, con un 40% de esa caída concentrada en lo que va de año.
Esa tendencia negativa en el mercado se había agudizado en vísperas de la presentación de los resultados del primer trimestre, después de que WPP emitiera un aviso de empeoramiento de las perspectivas de negocio. En concreto comunicó al mercado que elevaba a entre un 4,2% y un 4,5% el retroceso de facturación previsto respecto a 2024.
El gigante británico de la publicidad ha afrontado sus sucesivas pérdidas de grandes cuentas con una política de ajustes que en los últimos 12 meses ha supuesto la reducción de plantilla en 7.000 efectivos, hasta dejar la fuerza de trabajo total en 104.000 personas. 1.400 de ellos han dejado el perímetro de la compañía debido a la venta de FGS Global al fondo KKR.
En el mismo periodo WPP ha ajustado a la baja su presupuesto para colaboradores autónomos en un 13% y ha recortado en un 60% los incentivos a sus empleados. Todas esas medidas intentan acolchar el lucro cesante que ha sufrido el conglomerado británico después de perder a clientes como Coca-Cola, Volvo o Mars.
A pesar de las malas noticias encadenadas, Read señaló igualmente que ha habido un «progreso significativo» en el reposicionamiento de WPP Media, la antigua GroupM. En los últimos meses ese conglomerado de agencias de medios ha sido simplificado y sus costes se han reducido mientras su matriz invertía en soluciones para incrementar sus capacidades en inteligencia artificial como InfoSum.
Esa tecnología amenaza directamente gran parte de las labores tradicionales que una agencia realiza para clientes y todos los grandes grupos están adaptándose a ese nuevo escenario con grandes inversiones. En el caso de WPP el gasto ha aumentado a más de 300 millones de libras al año y se ha sustanciado también en un acuerdo preferente con la startup Stability AI en marzo.












