Una docena de usuarios genera dos tercios del contenido desinformativo sobre vacunas contra el coronavirus

| 31 MARZO 2021

Las dinámicas de desinformación pueden tener su origen en un número increíblemente pequeño de usuarios gracias a la potencia redifusora de las redes sociales. Esa es la conclusión principal que se puede extraer del estudio The Disinformation Dozen de Center of Countering Digital Hate (CCDH), cuyos autores indican el que el 65% del contenido falso o inexacto sobre vacunas contra el coronavirus en inglés es atribuible a apenas doce personas. Su gran cantidad de seguidores y su elevado ritmo de publicación ayudan a explicar por qué.

El problema es especialmente relevante en Facebook, ya que el 73% de las piezas que incluyen falsedades sobre la vacunación viene de la mano de la docena de usuarios identificados. El informe explica que se debe especialmente a que la plataforma no opera adecuadamente sobre el origen de esos contenidos y también que sus algoritmos no son capaces de detectar la desinformación de este tipo. La influencia de esta docena es mucho menos relevante en Twitter, ya que solo el 17% de más de 120.000 tuits de esa tendencia parten de sus miembros.

Center of Countering Digital Hate (CCDH) señala el fracaso de las plataformas para impedir que apenas doce personas hagan circular contenido falso o inexacto.

Este estudio comprende una muestra de contenido antivacunas publicado o compartido en Facebook y Twitter hasta 812.000 veces entre el 1 de febrero y el 16 de marzo de este año. Sus autores consideran que aflora problemas graves de esas compañías para impedir la desinformación relacionada con la vacunación, a pesar de que han anunciado públicamente que redoblarían esfuerzos en combatirla.

Sin ir más lejos, Twitter comunicó que señalaría tuits controvertidos sobre el tema y usaría un sistema de sanciones que podía desembocar en la eliminación permanente de las cuentas que violaran de forma repetida su normativa, que sería aplicada por una combinación de personas y procesos. Por su parte, Facebook informó de que eliminaría todas las publicaciones con contenido desinformativo sobre cualquier vacuna.

Sin embargo, CCDH apunta que estas plataformas han fracasado a la hora de atajar el 95% de los contenidos falsos o inexactos que se les han señalado. De hecho, en un estudio previo concluye que el algoritmo de Instagram ha servido para recomendar desinformación. Las 425 cuentas antivacunas detectadas suman en total más de 59 millones de seguidores en ese contexto, y las 20 más grandes reúnen a unos dos tercios del total.

El estudio explica que la exposición a perspectivas falsas o inexactas sobre este tema puede reducir hasta en un 8,8% el número de personas dispuestas a vacunarse contra el coronavirus, según estimación de Vaccine Confidence Project. Sus soluciones para afrontar el problema pasan por mostrar publicaciones aclaratorias a usuarios que han estado expuestos a falsedades, establecer un marco operativo claro en la aplicación de las normas o avisos para cuando alguien haga clic en una web con trazas desinformativas.