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Vice despedirá a cientos de trabajadores y se reorientará a licenciar contenidos a terceros

| 26 FEBRERO 2024 | ACTUALIZADO: 27 FEBRERO 2024 8:37

Un número indeterminado pero elevado de los más de 900 empleados actuales de Vice perderá su empleo en los próximos días. Un comunicado interno del consejero delegado Bruce Dixon informa de esta ronda de despidos masivos, que cuantifica en “varios cientos de posiciones”, la última de una serie de ajustes de plantilla que la compañía ha aplicado en los últimos años y el más importante desde su salida de la bancarrota. El consorcio de acreedores que se hizo con su propiedad en agosto del año pasado detallará próximamente de la nueva estrategia, que en todo caso ya no incluye seguir publicando en Vice.com.

Esa última medida supone que la cabecera abandonará el dominio sobre el que ha cimentado su marca durante los últimos 13 años para volcarse en plataformas, aunque no está claro si se cerrará o simplemente quedará inactivo. Según indica Dixon en el documento enviado a toda la plantilla, “ya no es rentable para nosotros distribuir nuestro contenido digital de la manera que lo hemos hecho anteriormente” y por tanto el futuro pasa por una transición al rol de proveedor de contenidos para entornos de terceros bajo modelos de licencia.

Eso implica que el foco de la actividad se desplaza a su estudio de producción y su agencia creativa de cara a impulsar su negocio basado en dar servicio a otras empresas. Dixon considera que ya no es viable alcanzar una audiencia grande en las circunstancias en las que se encuentran tanto la empresa como el mercado, y las dinámicas actuales de la publicidad tampoco favorecen esa estrategia. Y por ello Vice se vería necesitada de un proceso de reposicionamiento similar al que está afrontando también BuzzFeed.

En ese nuevo escenario los propietarios de Vice cuentan con deshacerse de Refinery29, la marca centrada en contenidos de estilo de vida para mujeres adquirida en 2019 por 400 millones de dólares. Esa venta se encuentra en proceso avanzado de negociación, como ya adelantaba en enero The Wall Street Journal, y Dixon indica que “esperamos anunciar más sobre eso en las próximas semanas”. Su aportación a las cuentas generales de la compañía cayó en 2023 a 30 millones de dólares frente a los 50 que había sumado el año anterior.

El consorcio de acreedores que compró la compañía no ve viable seguir apostando por colocar contenido en su web tradicional y encuentra mejores perspectivas en el negocio de licenciar contenidos.

Esta reestructuración de Vice se produce en un contexto de negociaciones fallidas por parte de sus propietarios para vender todos sus activos. El consorcio de acreedores liderado por Fortress Investment Group compró la empresa por 350 millones de dólares a finales de julio, tras su salida de la quiebra, y a falta de comprador ahora intenta hacerla rentable. Esa empresa llegó a estar valorada en 5.700 millones de dólares tras una ronda de financiación a principios de 2017, y desde entonces ha encadenado rondas de despidos y ajustes mientas era incapaz de equilibrar sus cuentas.